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La última lección de Carlos Gaviria Díaz

Mire Lea lamenta el sensible fallecimiento del maestro Carlos Gavira Diaz y reproduce una publicación de Vanguardia Liberal de su última intervención pública.

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El pasado 11 de marzo de 2015, el expresidente de la Corte Constitucional Carlos Gaviria Díaz dio su última lección pública a profesores del Gimnasio Moderno en Bogotá. Se trató de una reflexión titulada “Educar para la democracia”. La conferencia que está disponible en la red Vimeo (https://vimeo.com/122013684) del Gimnasio Moderno inicia con una excusa de parte de Gaviria hacia su público porque su voz no estaba en perfectas condiciones debido a una enfermedad.

“Me excuso porque no he superado totalmente un incidente de bronconeumonía y mi voz está muy precaria. Incluso tengo que transgredir un hábito, me gusta hablar de pie paseándome, pero hoy debo hacerlo con esta limitación”, aseguró el jurista. El exmagistrado y excandidato presidencial confiesa allí –o reitera mejor- su gusto por la filosofía liberal y laica que inspiró el Gimnasio Moderno, advirtiendo que lo “liberal actualmente” ha tomado otras definiciones.

“Hay que hacer algunas precisiones. Cuando uno habla de liberal en este momento lo miran mal. El liberalismo tiene un sentido muy noble y es la libertad de pensamiento, el respeto por la opinión ajena, etc. Otra cosa es que el medio donde puede florecer una sociedad de esa naturaleza no puede ser la de mercado, que es la que estamos viviendo. Yo profeso el liberalismo en sentido ideológico y he pugnado siempre en mi pensamiento y en mi accionar por una sociedad donde ese privilegio no lo sea, sino sea un derecho de todo el mundo”, señaló.

“El reto es construir el sujeto de la democracia”

En conferencia que duró una hora y 25 minutos, Gaviria expuso que se debe construir el sujeto de la democracia para que no sea un pueblo, entendido como una masa amorfa, manipulable. “El reto es construir el sujeto de la democracia, no como una masa amorfa sino como una comunidad conviviente y dialogante y para eso es necesario tener ilustración y la ilustración no es especializada”, dijo al estimar que la tarea de la universidad no es la de formar profesionales sino “formar buenos ciudadanos, buenas personas para la convivencia”.

Gaviria señaló que en Colombia no se sabe tener contradicciones pues “el que no está conmigo, es mi enemigo” e indicó que esa filosofía fascista no es educar para la democracia. Gaviria indicó que no es posible que haya democracia funcional aplicable a una masa amorfa y manipulable, sino que la democracia se debe construir desde el pueblo como una comunidad pensante. En ese sentido, dijo que cuando se es de verdad un demócrata no se puede manipular a la opinión haciéndole pensar que si tiene capacidad para decidir sobre ciertas materias cuando en realidad no entiende sobre el tema.

En ese sentido, criticó el referendo que el presidente Álvaro Uribe Vélez hizo en su Gobierno por las preguntas que este contenía, al decir que no eran claras y tenían informaciones que no eran entendibles para todos los ciudadanos. De hecho, recordó un caso de una señora que se demoró 48 minutos en el cubículo y que dijo en su momento a medios que leyó todas las preguntas y que solo respondió la única que entendió.

“Colombia no es una democracia”

El ex magistrado indicó que Colombia no es una democracia, sino una “una sociedad que tiene vocación democrática”. Gaviria dice que hay que ser realistas y que el pueblo colombiano no está realmente preparado para decidir conscientemente. “Hay que ser realista. No estoy execrando a la sociedad colombiana sino que la estoy situándola donde debe estar: es una democracia por construir, es una democracia germinal y para construir esa democracia el primer ingrediente es la educación”, precisó.

A propósito del “¿usted no sabe quién soy yo?”, Gaviria dijo que esto evidencia que Colombia no es una democracia pues en una sociedad democrática, se habla de derechos y no de privilegios. “Sabemos que aquí al ciudadano corriente lo tratan mal que el que no quiere ser tratado así, trata de insertarse en uno de los grupos de poder, de apellido, para que no lo traten como cualquiera, cuando en una democracia lo bello es ‘tráteme como a cualquiera”, apuntó.

Incluso se refirió al “vergonzoso episodio que vive la Justicia (…) de magistrados que obran en función de intereses privados” en el país, para decir que el compromiso de las facultades de derecho debe ser humanístico y no en función de intereses privados. Así, dijo que “las humanidades son la esencia de la Universidad”.

La ética

“Mi pasión es la ética y me gusta la ética porque ahí hay un elemento de tener que decidir”, dijo Gaviria al contar que fue su profesor de geometría en el bachillerato el que le despertó esa pasión pues siempre tenía una nueva manera de explicar un teorema por ejemplo, porque se preocupaba porque todos y cada uno de sus estudiantes entendieran su lección, por su ecuanimidad. “A uno le provocaba imitar a ese señor”, dijo y luego citó a Ludwig Wittgenstein para decir: “La ética no se dice, la ética se muestra”.

CLARA LÓPEZ: MI VOTO ES POR LA PAZ

He tomado la decisión en conciencia de votar y promover el voto por la posición que representa en materia de paz y de relaciones exteriores el Presidente Juan Manuel Santos e invito a quienes comparten mis razonamientos a acompañarme en esta determinación.

Los resultados de la primera vuelta presidencial reflejan a las claras que el proyecto político de cambio que presentamos a consideración del pueblo colombiano tiene una amplia audiencia que es menester consolidar y proyectar si queremos construir una sociedad más democrática, más libre e igualitaria y más conviviente. La elección presidencial en dos vueltas exige una doble decisión de los electores: en la primera, expresar sus aspiraciones; y en la segunda, decidir entre las opciones posibles. Al no acceder a la segunda vuelta, nuestras aspiraciones quedaron temporalmente aplazadas. Nuestra responsabilidad ante la coyuntura actual consiste en seguir trabajando para construir las nuevas mayorías que coloquen nuestro programa en el rumbo de lo posible. No hay otro camino por ahora, pero ello no nos exime de tomar las decisiones que nos corresponden como dirigentes responsables frente a la segunda vuelta presidencial.

He tomado la decisión en conciencia de votar y promover el voto por la posición que representa en materia de paz y de relaciones exteriores el Presidente Juan Manuel Santos e invito a quienes comparten mis razonamientos a acompañarme en esta determinación. En la deliberación pública de la pasada campaña defendimos un programa de gobierno distinto y alternativo al de los otros candidatos en contienda que contempla, entre tantas otras propuestas, un cambio de modelo económico para reemplazarlo por uno más justo y equitativo, la renegociación de los TLC para garantizar la reindustrialización del país, el rescate del agro, la protección del medio ambiente y la consecución del pleno empleo; la eliminación de las EPS y de la intermediación financiera para garantizar el derecho a la salud, la gratuidad en la educación desde los tres años de preescolar hasta e incluyendo el nivel superior para acercarnos a la igualdad de oportunidades fortaleciendo la educación pública y manteniendo la privada bajo esquemas sin ánimo de lucro; el mínimo vital gratuito de agua potable.

Con todo, en los debates coincidimos frente dos políticas de Estado, centrales para el futuro de Colombia: (i) la necesidad inaplazable de darle una solución política negociada al conflicto armado que ha sido bandera del Polo Democrático desde su fundación, lo que exige respetar los mecanismos y agenda acordados para realizar los diálogos de La Habana y (ii) el imperativo constitucional en nuestras relaciones exteriores de respetar los principios internacionales de buena vecindad y de promover la integración latinoamericana y del Caribe, lo que exige la no intervención en los asuntos internos de los demás países, la utilización de los canales diplomáticos para dirimir las diferencias que surjan y la cordialidad con los gobiernos y pueblos de nuestra América.

Estos dos temas están entrelazados porque tienen que ver con el derecho-deber a la paz que contempla nuestro ordenamiento constitucional y que sirve de sustento para el respeto de la vida y los demás derechos en una sociedad que tiene que aprender a solucionar sus diferencias por las vías del diálogo y de la amigable composición. Durante la campaña defendimos decididamente la continuación de las negociaciones de La Habana hasta su culminación para ponerle fin al conflicto e iniciar la construcción de paz y de reconciliación acompañadas de la necesaria profundización y ampliación de la democracia en lo político, lo económico y lo social.

En función de la paz interior pero también de la exterior mi voto es por Juan Manuel Santos en el entendido de que la paz no se agota con la firma de los acuerdos y que para construirla y sustentarla se hacen necesarias profundas reformas económicas, políticas y sociales. En razón de ello seguiremos trabajando de manera independiente y autónoma por la construcción de una sociedad verdaderamente democrática y en paz.

Hago un llamado a quienes acompañaron en la primera vuelta el programa de cambio para enrumbar a Colombia por un Buen Caminopara que votemos por la paz este 15 de junio, sin cejar en nuestros esfuerzos por exigir los cambios que Colombia necesita. Por ello continuaremos acumulando fuerzas en respaldo de nuestro programa que contempla el fin del conflicto armado como requisito para avanzar en democracia hacia la conquista de los bienes superiores de la paz que requerimos para llegar a gobernar a Colombia con un programa de cambio.

Para ello continuaremos trabajando para conseguir el reconocimiento debido al ejercicio de la oposición civilista y alternativa así como la materialización progresiva de elementos de nuestro programa mientras logramos acceder al Gobierno para realizar el cambio de rumbo que Colombia requiere. Entre los temas de nuestra agenda se encuentran:

Paz y posconflicto. La necesidad de buscar un cese al fuego con las FARC unido a un acotamiento de tiempos para acelerar la culminación de las negociaciones y la firma de los acuerdos, abrir conversaciones formales con el ELN, así como la presencia de la mujer, de las víctimas y de las organizaciones sociales en la Comisión Negociadora del Gobierno para concretar en una más amplia participación la sociedad que debe sentirse representada en la política de paz que debe ser entendida como política de Estado y no coyuntural de Gobierno. De igual forma se requiere materializar una política de fronteras que garantice la presencia social, económica y política  efectiva del Estado en estas zonas en las que además se concentra el conflicto y serán fundamental su desarrollo para la etapa del postconflicto una vez se firme la paz. De manera prioritaria, adelantar un plan de emergencia humanitaria para los 200 municipios más victimizados del conflicto y reconocimiento de la categoría de “campesino” en la política oficial y el Censo Agropecuario para contar con la información necesaria para la confección de una política de desarrollo rural integral.

  1. Seguridad Ciudadana. Diferenciación en el tratamiento de la conflictividad social y la delincuencia bajo en entendido que la seguridad ciudadana tiene un doble enfoque liberador para ciudadano: libertad del miedo pero también de las carencias. Para ello, el plan nacional del Policía por cuadrantes debe coordinarse con la institucionalidad local para atender coordinadamente conflictos de violencia familiar, protección entornos escolares, promoción del desarme ciudadano, restricciones horarias para expendio de alcohol, entre otros. Reconocimiento de la Policía Nacional como un órgano civil armado que debe jugar un papel civilizador en el posconflicto. Acceso prioritario a la educación superior gratuita de los jóvenes que hayan prestado su servicio militar para que el posconflicto culminen sus carreras profesionales, técnicas y tecnológicas como aporte a la construcción de paz y reconciliación.
  2. Relaciones internacionales. Como política de Estado con pleno respeto por los principios internacionales de no intervención y autodeterminación de los pueblos, promoción de la integración latinoamericana y del caribe y respeto por los países y pueblos vecinos.
  3. Reforma de la Justicia. Participación de los sectores alternativos en la estructuración de una verdadera reforma a la justicia que garantice su despolitización y autonomía, los recursos necesarios para operar con efectividad y la garantía de que no se debilitará la acción de tutela.
  4. Reconocimiento institucional. La expedición del Estatuto de la Oposición contemplado en la Constitución de 1991, en el cual se reconozca a la izquierda democrática como actor dentro del Estado social de derecho con presencia en el Consejo Nacional Electoral, la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, la Junta Directiva del banco de la República, la autoridad de televisión, los órganos de control y la rama judicial; acceso permanente a los medios de comunicación del Estado y financiación suficiente para estructurar el “Gobierno en la Sombra” que permitirá un más eficaz control político y programático.
  5. Participación democrática para influir en los procesos de toma de decisiones en materia social y política. Concretar Instancias permanentes de interlocución y concertación social y política sobre las reformas fundamentales en materia de salud, educación, justicia, política minero ambiental, reforma pensional y laboral, servicios públicos, entre otros.
  6. Avances sociales. Garantizar el suministro de agua potable a la población y garantizar el mínimo vital de 6m3 a título de derecho a los sectores más vulnerables; diseño de una política minero ambiental que garantice la adecuada protección de nuestros recursos naturales y creación de una Superintendencia de control ambiental para vigilar y hacer exigible esa debida protección; gratuidad en la educación superior pública; mantener el principio sin ánimo de lucro en la educación superior privada; reforma de la salud que garantice el derecho sin la intermediación financiera de las EPS, las cuales deben ser eliminadas; expedición del Estatuto Único Docente y del Estatuto del Trabajo ordenado por la Constitución, con la participación democrática de los sectores representativos de los trabajadores en su diseño y discusión.
  7. Respeto por la movilización social y política pacífica como herramienta de democrática del pueblo en busca del cambio social.

Técnicos del Mundial devengan multimillonarios sueldos

Tomado de Pazifico Noticias

En un mundo en el que diariamente millones de personas soportan hambre, padecen enfermedades, viven hacinadas o trabajan de sol a sol para ganar sueldos miserables, llaman la atención los exorbitantes honorarios de los directores técnicos de los 32 equipos que han participado en el Campeonato Mundial de Fútbol.

Sumados, en un año devengan los pobrecitos US$65.627.000, esto es, la bobadita de $123.773 millones, al cambio de hoy, que es de $1.886 por dólar. Con esa plata, se podría financiar el funcionamiento en todo un año de una ciudad como Buga, habitada por 115.000 personas, y cuyo presupuesto para este año es de $116.000 millones.

El que más devenga es el técnico de Rusia, Fabio Capello, cuya selección pasó sin pena ni gloria por el Mundial y ya fue eliminada, con US$11.235.000 al año, es decir, 1.765 millones de pesos mensuales. Le siguen los entrenadores de otras selecciones de países poderosos también eliminadas ya, como el de Inglaterra, Roy Hodggson, que gana en pesos la bicoca de 923 millones mensuales; el de Italia, Cesare Prandelli, con 675 millones de pesos mensuales, y el de España, Vicente del Bosque, con el equivalente a 532 millones de pesos mensuales.
Pero los latinoamericanos no se quedan atrás, y de las federaciones de sus países salen pagos también multimillonarios Veamos: a José Pekerman, de Colombia, le pagan US$1.678.000 al año, es decir, 263 millones de pesos mensuales. Le siguen, entre otros, Alejandro Sabella, de Argentina, quien devenga en pesos colombianos 128 millones; Luis Fernando Suárez, de Honduras, quien tenía un contrato por 99 millones de pesos mensuales; Reinaldo Rueda, de Ecuador, que recibe al mes 89 millones de pesos, y el exitoso Jorge Luis Pinto, de Costa Rica, el que menos devenga de los colombianos, con 69 millones de pesos mensuales.
El de salario más bajo es el mexicano Miguel Herrera, quien clasificó con méritos a su selección para los octavos de final, con 33 millones de pesos mensuales, en todo caso diez millones de pesos más de lo que devenga, por ejemplo, el Presidente de la República de Colombia. Estos sueldos, inmersos en las estrambóticas lógicas del mercado especulativo del fútbol mercantilizado de hoy, harían llorar al barón Pierre de Coubertin, el creador del olimpismo mundial, para quien lo que primaba era la cultura física sana y desprovista de intereses monetarios. Pero la Fifa no es olimpismo, es espectáculo y comercio, responderán algunos…

Un regalo envenenado

Por: Laura Gil

Si usted piensa que el sistema de Naciones Unidas en el país constituye sinónimo de cooperación internacional, ¿lo seguiría creyendo si supiera que buena parte de su financiación está en manos de Colombia?

El Gobierno sigue convirtiendo a las agencias de la ONU en operadores de proyectos. Eso facilita la ejecución de recursos, lo que permite evadir demoradas licitaciones. Pero sale caro.

Algunas agencias y programas de la ONU no se alimentan de fondos multilaterales y donantes bilaterales, sino de nuestros impuestos. La relación financiera entre el sistema de la ONU y las autoridades nacionales sirve al uno para perpetuar su presencia y a las otras para evadir la normativa colombiana. El Gobierno sigue convirtiendo a las agencias de la ONU en operadores de proyectos. Eso facilita la ejecución de recursos, lo que permite evadir demoradas licitaciones. Pero sale caro.
Analice usted, por ejemplo, el caso de la Oficina de las Naciones Unidas contra el Delito y la Droga (UNODC). Supongamos, por ejemplo, que algún ministerio le entregara a UNODC una suma de 2.000 millones de pesos para un estudio. De manera automática, el 13 por ciento, o sea 260 millones, sería remitido a Viena, sede de UNODC, por cuenta de gastos administrativos. Al monto restante, 1.740 millones, se le aplicaría un descuento adicional por gastos administrativos de corte nacional, que puede alcanzar hasta el 20 por ciento. Con eso, nos despediríamos de unos 220 a 340 millones más.
Para cumplir con el objeto del contrato, UNDOC contrataría servicios externos de universidades, centros de investigación y empresas de asesoría, todos ellos con gastos administrativos similares. Así, quedaría para ejecutar alrededor del 50-60 por ciento del desembolso original. Piense ahora que UNODC, solo una de las 24 agencias en Colombia, llega a ejecutar decenas de millones de dólares del presupuesto nacional cada año. Uno de sus productos ejemplares, el Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (Simci), es financiado casi en su totalidad por Colombia.
Al leer la publicación, usted no lo supondría. Aun con el escudo de Colombia en la portada y un reconocimiento de provisión de fondos, los derechos reservados reposan de manera exclusiva en UNODC. ¿No resultaría más eficiente utilizar dineros estatales para fortalecer a las universidades, centros tecnológicos y otras entidades? UNODC no produce nada propio, sino actúa para tercerizar la producción de conocimiento nacional en detrimento de las entidades y los investigadores colombianos. El Gobierno exige una contraprestación de 50 por ciento en cada proyecto otorgado.
Pero las agencias de Naciones Unidas documentan su aporte en especie: bienes fungibles y no fungibles, servicios de personal permanente y, en ocasiones, hasta las mismas instalaciones que presta el gobierno colombiano. Algunos dirán que la intermediación de Naciones Unidas disminuye la corrupción. Pero a un agente colombiano se le puede, al menos, exigir transparencia. Cuando el dinero del Tesoro entra a arcas internacionales, queda excluido de las normas internas. Amparadas en la inmunidad diplomática, las agencias de Naciones Unidas no presentan informes de gastos con facturas y recibos.
Es verdad que no todos los componentes del sistema de Naciones Unidas en el terreno dependen del presupuesto nacional. Las presencias del Alto Comisionado de Derechos Humanos y del Alto Comisionado para los Refugiados y la Oficina de Coordinación Humanitaria han logrado escapar a la intermediación de servicios. Las contribuciones de Colombia a Naciones Unidas para su operación en el terreno no son más que un regalo envenenado: a Naciones Unidas la instrumentalizan sin convertirla en interlocutora política y a los colombianos la ejecución les cuesta caro.
 

Frente amplio de izquierda por la Paz

Movimientos sociales y políticos de izquierda construyen una plataforma para defender el proceso de paz con las guerrillas y constituir un bloque que juegue electoralmente en 2015 y 2018.

Los diversos sectores sociales y políticos de izquierda que apoyaron al presidente Juan Manuel Santos en la segunda vuelta trabajan en la construcción del Frente Amplio por la Paz, una iniciativa para construir una plataforma política integrada por las distintas vertientes de la izquierda democrática que les permita actuar política y electoralmente unidas. La primera reunión se realizó el martes pasado y en ella se definieron algunos aspectos programáticos para que la iniciativa se convierta en una “alternativa” de poder. El próximo miércoles continuarán trabajando para concretar las acciones que materializarán la alianza de las distintas fuerzas que participan en la discusión.

A la reunión de esta semana asistieron miembros de Fecode, Uso, Onic, Marcha Patriótica, Congreso de los Pueblos, Poder Ciudadano, Fuerza Común, Polo, Unión Patriótica, Poder y Unidad Popular y Movimiento Progresistas, además de un grupo de intelectuales y políticos independientes.

Entre las figuras que participan en la iniciativa se encuentran la exsenadora Piedad Córdoba, el expresidente de la Corte Constitucional Carlos Gaviria, los congresistas Alirio Uribe, Iván Cepeda y Ángela María Robledo, la presidenta del Polo, Clara López, el vocero de Progresistas, Guillermo Alfonso Jaramillo, y el escritor Alfredo Molano Bravo. Durante el encuentro del pasado martes se consideró determinante para el triunfo de Santos el apoyo de la izquierda, que le brindó su respaldo por considerar que el uribismo y “sectores militaristas ” ponen en riesgo la búsqueda de una solución política al conflicto armado. De tal manera se decidió que, ante el peligro que aún representan estos sectores, es necesario que el Frente Amplio por la Paz se consolide y defienda el proceso de La Habana y el que se inicie con el Eln.

De igual manera se concretó que el Frente debe ser la articulación de las organizaciones y movimientos sociales y políticos de la izquierda y en él deben participar comunidades afros, indígenas, campesinas, trabajadores, mujeres, sindicalistas y la población LGBTI. “Es un frente basado en la diversidad, con múltiples militancias y dos objetivos claros: la concreción de una solución política al conflicto armado y la búsqueda de construir una plataforma política que se perfile como alternativa de poder en 2015 y 2018”, explicó la exsenadora Piedad Córdoba.

Los líderes reunidos en torno a este propósito tienen claro que, si la idea madura, debe perfilarse para ser un instrumento social y político que contribuya en la transición de la guerra a la paz. Sin embargo, al mismo tiempo son conscientes de que entre sus actuales promotores hay personalidades que garantizan que el Frente Amplio tenga participación en el Congreso con los parlamentarios que consiguieron una curul y hacen parte de la construcción de la iniciativa.

Tras la reunión del martes se establecieron las bases del programa que perseguirá el Frente Amplio por la Paz. Lo primero es el convencimiento de que el país requiere una solución política al conflicto armado. Lo segundo es la exigencia al Gobierno de que brinde garantías a la oposición política, lo que incluye trabajar en la construcción del estatuto de la oposición. Un tercer punto busca convertir esta plataforma en un garante del cumplimiento de los acuerdos entre el Gobierno y la sociedad civil organizada; el cuarto, impulsar las reformas que la paz necesita, y el quinto, abogar por el cese bilateral al fuego o la implementación de los acuerdos especiales de humanización del conflicto interno, tal y como lo establece el protocolo dos de Ginebra.

Pero más allá de estos objetivos a largo plazo, el Frente Amplio por la Paz tiene tareas urgentes que desarrollar. Lo primero es organizar una movilización nacional en favor de la paz, que se realizaría en agosto. Lo segundo, fomentar un congreso constituyente por la paz. Y lo tercero, organizar una campaña pedagógica para que la sociedad comprenda la importancia de la paz y los alcances del proceso de paz de La Habana.

En conclusión, el Frente Amplio por la Paz, que para muchos no era otra cosa que una campaña electoral para legitimar el voto de la izquierda por el presidente Santos, no parece ser un asunto coyuntural y sus promotores ya trabajan en la construcción de una plataforma amplia que permita que las distintas expresiones de izquierda converjan y actúen conjuntamente para consolidar una alternativa de poder real.

Clara López felicita a la militancia del Polo Democrático y llama a preservar la unidad

La presidenta del Polo Democrático Alternativo y excandidata presidencial, Clara López Obregón envió la siguiente misiva de felicitación a la dirigencia y militancia de esta colectividad de izquierda en todo el país:

Bogotá, 18 de junio de 2014.

COORDINADORES, PRESIDENTES Y DEMÁS INTEGRANTES
COMITÉS DEPARTAMENTALES,  DISTRITALES y MUNICIPALES
POLO DEMOCRÁTICO ALTERNATIVO
MILITANCIA Y SIMPATIZANTES

Apreciados colegas, amigos y amigas:

Al culminar la campaña presidencial quiero agradecer y reconocer de manera especial a cada uno de los integrantes, militantes y simpatizantes del Polo  el trabajo realizado por el Partido en este certamen electoral que nos ha dejado un saldo positivo no solamente de casi dos millones de votos, sino la recuperación definitiva de la crisis que afectó al Polo desde la pasada campaña presidencial. Como dije al conocer los resultados de la primera vuelta, “¡El Polo vive y la lucha sigue!”

Son muchos los factores los que confluyeron para obtener tan positivo resultado, entre los que resalto:

1.    La inmensa mayoría del Polo se puso la camiseta con entusiasmo y ánimo unitario.

2.    La escogencia de Aída Avella como fórmula vicepresidencial dando muestras de una incipiente convergencia democrática conforme a lo aprobado por el III Congreso.

3.    El nuevo empoderamiento de las mujeres.

4.    El programa de cambio y su presentación propositiva.

5.    Una campaña fresca con una nueva imagen de la izquierda democrática que se logró proyectar como una verdadera opción de Gobierno.

6.    La participación masiva de los jóvenes

En la segunda vuelta presidencial, bajo el amplio paraguas de la libertad de conciencia otorgada por el CEN, unos sectores del Polo votamos por la paz en cabeza de Juan Manuel Santos y, como se lo dije al CEN en mi intervención, para evitar que llegara al Gobierno una propuesta autoritaria y antidemocrática. Otros llamaron al voto en blanco y otros a la abstención. Todas estas opciones igualmente legítimas bajo la decisión del CEN que fue adoptada por unanimidad.

Ahora iniciamos una nueva etapa que debe encaminarse a consolidar los avances de la campaña presidencial y a aprovechar la buena votación para continuar la tarea de construcción de Partido, en unidad y reflexión propositiva. Quiero disipar ante ustedes los rumores insistentes de que aceptaré un cargo ministerial o alguna participación en el Gobierno. Son comentarios tendenciosos que buscan enlodar mi buen nombre y desempeño en las tareas partidarias que he cumplido con decisión, firmeza y efectividad.

No solamente mis declaraciones públicas sino mi hoja de servicios al Polo aclaran suficientemente que mi voto por la paz fue totalmente de principios, que no hubo acuerdo o negociación alguna con el Presidente de la República y que no haré parte del nuevo Gobierno.

Cuando salí de la Alcaldía Mayor de Bogotá con los más altos índices de favorabilidad de Alcalde alguno desde que se llevan los registros, muchos insinuaron que me iría con el prestigio logrado en desarrollo de una tarea partidaria para otra parte. Me reintegré de inmediato a la tarea de reestructurar el Partido y sacarlo de la crisis, en asocio del equipo de dirección del Polo.  Ahora doy cuenta de una difícil pero exitosa labor cumplida.

Nuevamente se tejen toda clase de teorías e hipótesis y quiero reiterarle al Polo en su conjunto, a todos y cada uno de sus integrantes, que culminaré mi periodo como Presidenta del colectivo con el mismo ánimo constructivo y unitario de siempre. Hago un llamado a la unidad, a resistir las tentaciones de la discordia y a aprovechar la gran oportunidad que nos ha dejado el debate electoral para crecer y desarrollarnos en la lucha social, en la deliberación pública e interlocución política y en el ejercicio de una oposición inteligente que convierta nuestras propuestas en verdadera alternativa de Gobierno.

Nuevamente muchas gracias por su aporte al trabajo colectivo que nos permitió sacar tan buen resultado. Este es un triunfo de muchos, de millones. No lo vayamos a dilapidar faltando a nuestro compromiso con los Estatutos, el Ideario de Unidad, el respeto mutuo y la confianza depositada en nosotros por cerca de dos millones de compatriotas.

Fraterno saludo,

CLARA LÓPEZ OBREGON
Presidenta y excandidata presidencial