La última lección de Carlos Gaviria Díaz

Mire Lea lamenta el sensible fallecimiento del maestro Carlos Gavira Diaz y reproduce una publicación de Vanguardia Liberal de su última intervención pública.

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El pasado 11 de marzo de 2015, el expresidente de la Corte Constitucional Carlos Gaviria Díaz dio su última lección pública a profesores del Gimnasio Moderno en Bogotá. Se trató de una reflexión titulada “Educar para la democracia”. La conferencia que está disponible en la red Vimeo (https://vimeo.com/122013684) del Gimnasio Moderno inicia con una excusa de parte de Gaviria hacia su público porque su voz no estaba en perfectas condiciones debido a una enfermedad.

“Me excuso porque no he superado totalmente un incidente de bronconeumonía y mi voz está muy precaria. Incluso tengo que transgredir un hábito, me gusta hablar de pie paseándome, pero hoy debo hacerlo con esta limitación”, aseguró el jurista. El exmagistrado y excandidato presidencial confiesa allí –o reitera mejor- su gusto por la filosofía liberal y laica que inspiró el Gimnasio Moderno, advirtiendo que lo “liberal actualmente” ha tomado otras definiciones.

“Hay que hacer algunas precisiones. Cuando uno habla de liberal en este momento lo miran mal. El liberalismo tiene un sentido muy noble y es la libertad de pensamiento, el respeto por la opinión ajena, etc. Otra cosa es que el medio donde puede florecer una sociedad de esa naturaleza no puede ser la de mercado, que es la que estamos viviendo. Yo profeso el liberalismo en sentido ideológico y he pugnado siempre en mi pensamiento y en mi accionar por una sociedad donde ese privilegio no lo sea, sino sea un derecho de todo el mundo”, señaló.

“El reto es construir el sujeto de la democracia”

En conferencia que duró una hora y 25 minutos, Gaviria expuso que se debe construir el sujeto de la democracia para que no sea un pueblo, entendido como una masa amorfa, manipulable. “El reto es construir el sujeto de la democracia, no como una masa amorfa sino como una comunidad conviviente y dialogante y para eso es necesario tener ilustración y la ilustración no es especializada”, dijo al estimar que la tarea de la universidad no es la de formar profesionales sino “formar buenos ciudadanos, buenas personas para la convivencia”.

Gaviria señaló que en Colombia no se sabe tener contradicciones pues “el que no está conmigo, es mi enemigo” e indicó que esa filosofía fascista no es educar para la democracia. Gaviria indicó que no es posible que haya democracia funcional aplicable a una masa amorfa y manipulable, sino que la democracia se debe construir desde el pueblo como una comunidad pensante. En ese sentido, dijo que cuando se es de verdad un demócrata no se puede manipular a la opinión haciéndole pensar que si tiene capacidad para decidir sobre ciertas materias cuando en realidad no entiende sobre el tema.

En ese sentido, criticó el referendo que el presidente Álvaro Uribe Vélez hizo en su Gobierno por las preguntas que este contenía, al decir que no eran claras y tenían informaciones que no eran entendibles para todos los ciudadanos. De hecho, recordó un caso de una señora que se demoró 48 minutos en el cubículo y que dijo en su momento a medios que leyó todas las preguntas y que solo respondió la única que entendió.

“Colombia no es una democracia”

El ex magistrado indicó que Colombia no es una democracia, sino una “una sociedad que tiene vocación democrática”. Gaviria dice que hay que ser realistas y que el pueblo colombiano no está realmente preparado para decidir conscientemente. “Hay que ser realista. No estoy execrando a la sociedad colombiana sino que la estoy situándola donde debe estar: es una democracia por construir, es una democracia germinal y para construir esa democracia el primer ingrediente es la educación”, precisó.

A propósito del “¿usted no sabe quién soy yo?”, Gaviria dijo que esto evidencia que Colombia no es una democracia pues en una sociedad democrática, se habla de derechos y no de privilegios. “Sabemos que aquí al ciudadano corriente lo tratan mal que el que no quiere ser tratado así, trata de insertarse en uno de los grupos de poder, de apellido, para que no lo traten como cualquiera, cuando en una democracia lo bello es ‘tráteme como a cualquiera”, apuntó.

Incluso se refirió al “vergonzoso episodio que vive la Justicia (…) de magistrados que obran en función de intereses privados” en el país, para decir que el compromiso de las facultades de derecho debe ser humanístico y no en función de intereses privados. Así, dijo que “las humanidades son la esencia de la Universidad”.

La ética

“Mi pasión es la ética y me gusta la ética porque ahí hay un elemento de tener que decidir”, dijo Gaviria al contar que fue su profesor de geometría en el bachillerato el que le despertó esa pasión pues siempre tenía una nueva manera de explicar un teorema por ejemplo, porque se preocupaba porque todos y cada uno de sus estudiantes entendieran su lección, por su ecuanimidad. “A uno le provocaba imitar a ese señor”, dijo y luego citó a Ludwig Wittgenstein para decir: “La ética no se dice, la ética se muestra”.

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