LA PREVENCIÓN DE LA ENFERMEDAD TIENE SOPORTE JURÍDICO, LA PROMOCIÓN DE LA SALUD, NO.

 

Por Jaime Alberto Aragón Rivera

La promoción de la salud y la prevención de la enfermedad no tienen la altura que se esperaba, la promoción de la salud, se ha quedado rezagada, solo la acompañan buenas intenciones y una normatividad vaporosa e imprecisa que permite evadir el cumplimiento de la misma.

Hagamos un análisis del Acuerdo 117 de 1998 del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud y de la Resolución 412 de 2000 del Ministerio de Salud, sobre las actividades, procedimientos e intervenciones de promoción y prevención de obligatorio cumplimiento y llegaremos a la siguiente conclusión: “la promoción de la salud en Colombia no tiene respaldo legal”. Mucho se ha dicho escrito sobre este tema. Sin embargo hoy, en nuestro país, el perfeccionamiento es incipiente debido a la falta de concreción en las políticas de salud y la limitada ejecución de las mismas, la falta de control por parte del gobierno y la desinformación de la mayoría de los ciudadanos sobre los deberes y derechos en salud.

La Promoción de la Salud tiene que ver con el bienestar de la población y para conseguirla se requiere de ciertas condiciones de vida y los pobres sienten soledad,  se sienten despreciados, sienten deseos reprimidos, sienten tristeza por la vida que llevan, se sienten despreciados o segregados, entonces, aquellas variables que propone el Estado como son: la paz, la educación, la vivienda, la alimentación,  la justicia social, la equidad y un ecosistema estable, son conceptos externos al sentir oculto del pobre, y piensa El, que no aplica a su realidad, por lo tanto, la Promoción de la Salud se convierte en una actividad no bien recibida pues el pobre tiene la percepción de algo que juzga innecesario y no lo justifica para su realidad. (Nota: pobres-pobres)

Hablar de educación cuando no se tiene para comer; hablar de protección al menor cuando la niña que está escuchando es accedida sexualmente por su padre desde sus primeros años y hoy tiene 10 y nunca lo dijo, ni nunca lo dirá; hasta hablar de educación en salud sobre hábitos saludables se convierte en una encrucijada para los trabajadores de la salud, cuando se enfrentan a situaciones sobre las que no pueden intervenir. ¿Cómo dar educación sobre una dieta balanceada, cuando no se dispone de recursos económicos para conseguir los alimentos básicos por falta de un empleo?, o sobre las condiciones higiénicas de la vivienda, cuando ésta tiene el piso en tierra y es una casa de bareque de 15 metros cuadrados, sin puertas, donde viven 12 personas, sin espacios sanitarios, sin cocina y donde la intimidad no existe?, o cuando el 60% de la población está en la línea de pobreza y otros no alcanzan a clasificar en ella?. Si logramos superar estas trampas de la pobreza seguramente el concepto de Promoción de la Salud tendrá en el usuario de la salud un valor diferente al que hoy se le da.

Para la Promoción de la salud un aliado importante será: “JUNTOS”, “RED PARA LA SUPERACION DE LA POBREZA EXTREMA”, que es la estrategia liderada por el Gobierno Nacional que propone  una intervención integral y preferente para las familias  en situación de pobreza extrema o de desplazamiento, con el propósito de que alcancen 45 logros básicos enmarcados en 9 dimensiones, que representan las condiciones deseables para su desarrollo, en un periodo máximo de 5 años. La prevención de la enfermedad tiene otra lógica, ella se relaciona con el riesgo de enfermar, por lo tanto, sus acciones se encaminan a la identificación de los problemas de salud y a la intervención de sus causas. Podríamos pensar entonces que su campo de acción es inmenso y, que el sector de la salud lo tiene todo por hacer; claro que sí, siempre y cuando se haga un esfuerzo por mejorar las condiciones de vida de la población, de lo contrario las probabilidades de enfermar, por mucha intervención en salud que se haga, siempre aumentarán o al menos se mantendrán.

El Acuerdo 117 de 1998, establece el obligatorio cumplimiento de las actividades, procedimientos e intervenciones de demanda inducida y la atención de enfermedades de interés en salud pública. Hace énfasis en que es responsabilidad de las Empresas Promotoras de Salud (EPS), administrar el riesgo en salud individual de sus afiliados, procurando disminuir la ocurrencia de eventos prevenibles o de eventos de enfermedades sin atención. Establece además, que las instituciones mencionadas deben inducir la demanda de estos servicios, ya que los usuarios no los solicitan espontáneamente y las clasifica así:

1. Las actividades, procedimientos e intervenciones para protección específica con el fin de evitar la aparición inicial de la enfermedad, mediante la protección frente al riesgo.

2. Las actividades procedimientos e intervenciones para detección temprana, las cuales identifican en forma oportuna y efectiva la enfermedad.

3. Atención de enfermedades de interés en salud pública, las cuales generan un alto impacto en la salud colectiva y ameritan una atención y seguimiento especiales de tal manera que se garantice su control. Ellas son las enfermedades infecciosas, las de alta prevalencia y las de alta transmisibilidad y poder epidémico.

La Resolución 412 de 2000, retoma las actividades, procedimientos e intervenciones de demanda inducida y obligatorio cumplimiento y adopta las normas técnicas y las guías de atención para el desarrollo de las acciones de protección específica, detección temprana y atención de enfermedades de interés en salud pública y las clasifica en:

1. Norma Técnica: Establece las actividades, procedimientos e intervenciones de obligatorio cumplimiento, la secuencia en que se deben desarrollar, las frecuencias mínimas anuales de atención y los profesionales de la salud responsables de su ejecución. Hacen parte de la norma técnica las actividades, procedimientos e intervenciones de protección específica y las de detección temprana. Advierte que las EPS no podrán dejar de ejecutar estas acciones, tampoco disminuir la frecuencia anual ni involucrar profesionales de la salud que no cumplan las condiciones mínimas establecidas en la norma.

2. Guías de Atención: No explícita si son de obligatorio cumplimiento y no les antepone la demanda inducida.

Se puede concluir entonces que lo contemplado en el Acuerdo 117 de 1998 y en la Resolución 412 de 2000 se orienta, en esencia, a la prevención y no a la promoción. Investigaciones recientes realizadas sobre accesibilidad a los servicios de salud, conocimiento sobre deberes y derechos y utilización de las acciones de promoción y prevención por parte de los afiliados, demuestran que el conocimiento y uso de los servicios de salud y en particular los de promoción y prevención son bajos y que la mayoría de los afiliados desconocen sus deberes y derechos. Con esto se evidencia el no cumplimiento de lo ordenado como obligatorio, en el Acuerdo 117 de 1998 y en la Resolución 412 de 2000, por parte de las EPS.

Respecto a la población no afiliada a ninguno de los regímenes, o sea, los vinculados, como paradójicamente se los llama, no se incluyen en la normatividad comentada; ¿significa entonces, que no tienen derecho a éstos servicios que son de carácter obligatorio?, ¿o que al igual que con los servicios del POS son más restringidos para los vinculados que para los afiliados? ¿Se profundiza más la inequidad?, ¿Dónde queda el derecho igualitario de la salud básica para el total de la población?

 

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